
A estas alturas del año, muchas gestorías están entregando ya los cierres de 2025 a sus clientes.
Normalmente, el proceso es siempre el mismo: la gestoría prepara el cierre, se presenta el Impuesto de Sociedades, se archiva el balance… y nadie vuelve a mirar esos números hasta dentro de un año.
El problema es que ese mismo balance que hoy ves “solo como un trámite fiscal” es el que van a mirar bancos, inversores y financiadores cuando en 2026 o 2027 pidas:
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Más líneas de circulante.
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Mejores condiciones en tus pólizas.
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Financiación para inversión, crecimiento o nuevas obras/proyectos.
La pregunta clave es:
- ¿Tu balance 2025 cuenta la historia de una empresa financiable o la historia de una empresa que genera dudas?
En este blog vamos a ver cómo puedes aprovechar el cierre 2025 para construir un balance financiable de cara a 2026 y 2027, mejorar tu rating ante las entidades y por qué nuestro servicio Smart CFO, marca la diferencia.
1. El cierre de 2025 no es el final: es el punto de partida
Para la gestoría, el cierre de 2025 es, en gran medida, el final del trabajo del año: ajustar contabilidad, cuadrar impuestos y presentar dentro de plazo.
Pero para tu empresa debería ser el inicio de la reflexión financiera:
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¿Qué imagen proyecta este balance ante bancos y financiadores?
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¿Qué va a ver la entidad cuando revise tu CIRBE, tu endeudamiento y tus márgenes?
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¿Qué lectura hará de tu patrimonio neto, tu liquidez y tu capacidad de devolución?
Tus estados financieros no solo sirven para Hacienda. Son también tu carta de presentación financiera.
Si los tratas como puro trámite, es fácil que en 2026 te encuentres con mensajes como:
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“El comité de riesgos no aprueba el importe solicitado.”
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“La operación se aprueba, pero con un tipo de interés más alto.”
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“Podemos renovar, pero no ampliar riesgo.”
2. Qué es un “balance financiable”
Cuando hablamos de un balance financiable, no hablamos de una empresa “perfecta”. Hablamos de una empresa que:
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Muestra coherencia entre ventas, márgenes y beneficios.
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Tiene una estructura de deuda razonable para su tamaño.
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Presenta un patrimonio neto positivo y suficiente.
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Maneja la tesorería y el circulante con cierto orden.
En la práctica, para un banco o un financiador un balance financiable es aquel que:
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Permite entender de un vistazo cómo obtiene beneficio la empresa.
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Deja claro de dónde viene la deuda (inversión, circulante, pasivos acumulados…).
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Da confianza en que la empresa podrá devolver el capital que se le preste.
No se trata de “maquillar” balances, sino de:
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Ordenar: clasificar bien partidas, limpiar saldos antiguos, revisar provisiones.
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Explicar: acompañar los números con contexto y una narrativa clara.
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Planificar: tomar decisiones en 2026 y 2027 que vayan mejorando tu foto financiera año a año.
3. Cómo ven tu empresa los bancos: rating y percepción de riesgo
Cuando una entidad analiza tu empresa, no solo mira facturación. Analiza:
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Evolución de ventas y márgenes.
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Nivel de endeudamiento sobre recursos propios.
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Capacidad de generar caja (EBITDA, flujos, etc.).
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Comportamiento en CIRBE y en operaciones anteriores.
De todo ese análisis sale, de una forma u otra, un rating: una valoración interna de riesgo que influye directamente en:
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Si aprueban o no una operación.
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Cuánto están dispuestos a prestarte.
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A qué tipo de interés y con qué garantías.
Mejorar tu rating no es cuestión de un mes. Pero cada cierre anual es una oportunidad para avanzar:
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En 2025 puedes estar en una situación más ajustada.
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Si en 2026 y 2027 tomas decisiones financieras inteligentes, tu perfil de riesgo puede cambiar de forma significativa.
4. Tres áreas clave para construir un balance más financiable
4.1. Patrimonio neto y estructura de deuda
Un punto que genera muchas dudas en los bancos es ver empresas con:
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Patrimonio neto muy ajustado o negativo.
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Gran parte de la deuda en pólizas de crédito o circulante, sin estructura clara.
Líneas de trabajo posibles:
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Revisar si tiene sentido reforzar fondos propios (reservas, aportaciones, etc.).
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Evitar que parte de la deuda “permanente” se esconda en líneas teóricamente a corto plazo.
Cuanto más clara sea la estructura, más sencillo es defender una operación ante una entidad.
4.2. Tesorería y circulante
Un cierre puede mostrar beneficios… y, sin embargo, tener una tesorería asfixiada. Eso los bancos lo detectan rápido.
Claves para mejorar esta parte de cara a 2026 y 2027:
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Trabajar los plazos de cobro y pago: clientes, proveedores, administración.
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Revisar políticas de stock o acopios (según sector).
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Planificar los picos de tesorería ligados a proyectos, obras o campañas.
Reflejar una mejora en estas métricas en los próximos cierres mejora tu rating aunque el beneficio no cambie radicalmente.
4.3. Coherencia entre el negocio y las cifras
Los financiadores valoran mucho la coherencia:
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Si crecen las ventas, ¿crecen los márgenes o solo crecen los costes?
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Si el endeudamiento sube, ¿es para invertir en algo que genera más negocio o solo para tapar agujeros?
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Si hay un año concreto con un bache, ¿está bien explicado o parece algo estructural?
Smart CFO te ayuda a contar bien la historia: que los números y la realidad del negocio vayan de la mano y se puedan defender ante terceros.
5. Del cierre fiscal al plan financiero: cómo pasar a la acción en 2026
Una vez tienes el cierre 2025 en tu mano, el siguiente paso es no guardarlo en un cajón.
Un enfoque muy práctico para 2026 podría ser:
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Diagnóstico financiero a partir del cierre 2025
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Radiografía del balance y de la cuenta de resultados.
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Identificación de debilidades (endeudamiento, márgenes, tesorería).
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Detección de fortalezas que conviene reforzar.
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Definir objetivos financieros para 2026–2027
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Reducir cierto nivel de deuda.
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Mejorar ratios de liquidez.
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Reordenar la estructura de financiación.
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Prepararse para una operación relevante en 2027 (inversión, adquisición, expansión…).
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Diseñar un plan de acción
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Medidas operativas (precios, costes, mix de clientes o proyectos).
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Medidas financieras (adaptar productos financieros, revisar relación con entidades, etc).
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Seguimiento trimestral para ver evolución del plan.
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De esta forma, el cierre 2025 deja de ser una foto estática y se convierte en el primer capítulo de tu plan 2026–2027.
6. Cómo mejorar el precio de tu financiación mejorando tu rating
No solo se trata de que te aprueben o no una operación. También importa a qué precio.
Un mejor rating se traduce, en muchos casos, en:
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Tipos de interés más ajustados.
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Menos exigencias de garantías adicionales.
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Mayor flexibilidad en plazos y estructuras.
Algunas palancas concretas que influyen en el rating:
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Reducir puntualmente ciertas posiciones de riesgo antes de pedir nueva financiación.
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Mostrar estabilidad en márgenes y resultados, evitando saltos bruscos sin explicación.
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Repartir bien el riesgo entre varias entidades, sin concentrarlo todo en una sola.
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Aportar información ordenada, clara y actualizada: balances, cierres parciales, previsiones.
Smart CFO trabaja precisamente en esto: no solo en “buscar financiación”, sino en hacer tu empresa más financiable para que el coste de la financiación sea más competitivo.
7. El papel del Smart CFO: del corto plazo a la estrategia financiera
Muchas pymes se apoyan en la gestoría para el día a día fiscal y contable, pero carecen de una figura que piense:
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En el largo plazo financiero.
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En la imagen que dan los balances.
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En cómo se sientan los bancos y financiadores cuando ven sus números.
Ahí es donde encaja el rol de Smart CFO:
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Traducir los cierres contables en un plan financiero real.
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Diseñar un balance más financiable de aquí a 2027.
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Anticipar qué van a mirar los bancos y trabajar para mejorar esos puntos.
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Acompañar a la empresa en negociaciones, reestructuraciones y nuevas operaciones.
No se trata solo de “tener los impuestos al día”, sino de construir una historia financiera sólida que respalde el crecimiento de tu empresa.
8. Da el siguiente paso con VAN-C
Si tu gestoría ya te ha entregado el cierre 2025 y quieres que esos números jueguen a tu favor en lugar de limitarte en 2026 y 2027, es el momento de pasar de la foto a la estrategia.
En Van-C te ayudamos a:
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Analizar tu cierre 2025 con mirada de financiador, no solo de contable.
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Diseñar un plan financiero 2026–2027 que haga tu balance más financiable.
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Trabajar para mejorar tu rating ante bancos y otros financiadores.
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Acompañarte con el servicio de Smart CFO (director financiero externo), adaptado al tamaño y necesidades de tu empresa.
El objetivo es sencillo: que, cuando vayas a pedir financiación en 2026 o 2027, tus números cuenten la historia de una empresa que merece mejores condiciones, no de una empresa que genera dudas.
Preguntas frecuentes
1. ¿Tiene sentido revisar el cierre 2025 si ya está presentado?
Sí. Aunque el cierre esté presentado, sigue siendo una base excelente para:
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Detectar puntos débiles.
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Definir objetivos financieros de mejora.
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Planificar qué quieres que cuenten tus balances en 2026 y 2027.
Los números ya no se pueden cambiar, pero las decisiones futuras, sí.
2. ¿Qué diferencia hay entre la gestoría y un Smart CFO?
La gestoría se centra en:
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Contabilidad.
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Impuestos.
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Obligaciones legales.
Smart CFO se centra en:
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Estrategia financiera.
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Estructura de deuda y de tesorería.
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Relación con bancos y financiadores.
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Preparar la empresa para crecer con una base sólida.
Son figuras complementarias, no sustitutivas.
3. ¿Se puede mejorar el rating de una empresa en uno o dos años?
En muchos casos, sí. No se trata de “cambiar todo de golpe”, sino de:
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Tomar decisiones coherentes en financiación.
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Ordenar los productos financieros.
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Cuidar la evolución de márgenes y tesorería.
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Comunicar bien esa evolución a las entidades.
Cada cierre anual es una oportunidad de demostrar que tu empresa gestiona bien el riesgo.
4. ¿Cuándo es buen momento para empezar?
El mejor momento es justo después de tener el cierre anual en la mano:
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Tienes los datos completos del último ejercicio.
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Puedes comparar con años anteriores.
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Puedes fijar objetivos claros para el siguiente ciclo.
Esperar a estar “con el agua al cuello” suele salir más caro, en capital y en oportunidades perdidas.
Da el siguiente paso con Smart CFO de Van-C
Si al ver tu cierre de 2025 tienes la sensación de que tu empresa podría estar mostrando una imagen financiera mejor de la que realmente tiene, es el momento de convertir esos números en una ventaja competitiva.
En Van-C ponemos a tu disposición el servicio de Smart CFO (director financiero externo) para:
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Revisar tu cierre 2025 con la misma mirada que utiliza un banco o un financiador.
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Definir cómo debería evolucionar tu balance, tu estructura de deuda y tu tesorería en 2026 y 2027 para ser más financiable.
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Acompañarte en la negociación con entidades financieras, buscando mejores condiciones y un rating más favorable.
Si quieres valorar tu caso, puedes:
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Contactar con nuestro equipo a través del formulario de la web.
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Escribirnos o llamarnos directamente para coordinar una primera reunión de análisis.
Convertir tu cierre 2025 en un plan financiero sólido para 2026 y 2027 es una decisión estratégica. Podemos ayudarte a hacerlo con método, criterio y visión de largo plazo.
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info@van-c.es


