
El mes de octubre concentra una de las mayores cargas fiscales para empresas en España: IVA, pagos fraccionados de Sociedades, retenciones e IRPF. Descubre cómo anticipar tus obligaciones, evitar tensiones de tesorería y financiar los impuestos de octubre de forma estratégica con el apoyo de nuestro Smart CFO.
El mes crítico de los impuestos en España
Octubre se ha convertido en un mes especialmente sensible para las empresas en España. No importa si hablamos de grandes corporaciones consolidadas o de startups en plena expansión: la coincidencia de múltiples obligaciones fiscales genera un pico de tesorería que puede tensar incluso las estructuras más sólidas.
Para un director financiero, un fundador o un comité de dirección, el verdadero reto no es cumplir con la Agencia Tributaria, sino hacerlo sin comprometer el crecimiento, la liquidez ni la confianza de los inversores.
Octubre es el “mes negro” de la tesorería empresarial. Un mes con nombre propio en las finanzas corporativas.
Por ello, en este artículo abordamos de forma integral un análisis transversal sobre obligaciones tributarias, los errores de tesorería más frecuentes y las diferentes estrategias de optimización fiscal.
Todo ello con el valor añadido de contar con un socio estratégico como un Smat CFO de Van-C para financiar la carga tributaria sin descapitalizar el negocio.
Qué impuestos se presentan en octubre de 2025
El calendario fiscal 2025 concentra en octubre varias obligaciones de gran impacto:
- IVA – Modelo 303: liquidación del tercer trimestre.
- Pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades:
- Modelo 202 para empresas individuales.
- Modelo 222 para grupos consolidados.
- Retenciones e ingresos a cuenta de IRPF: modelos 111 (rendimientos del trabajo y actividades), 115 (alquileres), 123 (determinados rendimientos del capital mobiliario).
- Pagos a cuenta de no residentes – Modelo 216.
El denominador común: todas estas obligaciones implican salidas de caja significativas en un mismo mes.
Los puntos de dolor ante el pago de impuestos de octubre
Antes de plantear soluciones, es fundamental comprender dónde sufren realmente las empresas en octubre. Identificar los puntos de dolor permite al CFO anticiparse a las tensiones de caja y diseñar un plan de acción preventivo.
a) Carga fiscal acumulada
Las empresas experimentan un auténtico shock de liquidez. Incluso con beneficios contables, la coincidencia de impuestos puede drenar recursos de forma abrupta.
Octubre concentra el pago de IVA trimestral, los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades y las retenciones de IRPF, además de obligaciones para no residentes.
- El problema no es sólo la cuantía individual de cada impuesto, sino la simultaneidad de todos ellos, que obliga a desembolsar grandes sumas en un plazo muy corto. Es la suma de impuestos de octubre lo que realmente aumenta tensión financiera.
- Esto afecta tanto a empresas con beneficios (que deben anticipar impuestos antes de disponer libremente de esos recursos) como a startups que todavía no son rentables, pero deben ingresar el IVA repercutido a pesar de estar en fase de quema de caja (cash burn).
b) Tensiones de tesorería
Grandes corporaciones: retrasan proyectos de inversión, renegocian con proveedores o consumen líneas de crédito.
En sectores industriales o de distribución, la concentración de pagos de los impuestos de octubre puede llegar a suponer el equivalente a varias nóminas completas, obligando a priorizar pagos y retrasar compromisos con proveedores o inversiones.
- Startups: los ciclos de cobro suelen ser más largos que los de pago, lo que genera desajustes adicionales. El IVA se convierte en una carga injusta para compañías que aún no generan caja positiva.
Es decir, suelen tener facturación creciente pero caja limitada. El IVA soportado no siempre compensa el IVA repercutido, generando una obligación que puede comprometer su runway.
c) Errores frecuentes
Cálculo erróneo de pagos fraccionados: elegir la modalidad de cálculo sin analizar el impacto puede llevar a adelantar más liquidez de la necesaria (uso incorrecto de la modalidad de estimación).- Pérdida de deducciones o compensación de BINs por falta de revisión previa: no actualizar compensaciones de bases imponibles negativas deriva en pagos excesivos.
- Errores en retenciones (falsas exclusiones, importes incompletos): Subestimación de retenciones: en compañías con muchos contratos de servicios externos, un error en los modelos 111 o 115 puede generar sanciones.
- Presentación tardía por fallos de coordinación interna de los impuestos de octubre.
- Dependencia excesiva del área contable sin supervisión estratégica del CFO, lo que provoca una visión reactiva en lugar de preventiva.
d) Impacto estratégico
La salida de caja en octubre puede retrasar adquisiciones, proyectos internacionales o rondas de financiación. En términos financieros, es un coste de oportunidad oculto.
Cada euro destinado a impuestos de octubre es un euro menos disponible para inversión, internacionalización o innovación. Las empresas no solo sufren un efecto financiero, sino también un efecto estratégico, ya que se posponen decisiones críticas de crecimiento.
e) Riesgo reputacional y sancionador
Una sanción o recargo de la AEAT no solo encarece la carga fiscal: afecta a la relación con bancos, fondos de inversión y socios estratégicos. Una sanción tributaria puede suponer un coste adicional del 10% al 25% de la deuda, además de intereses de demora.
Para startups en rondas de financiación, este tipo de contingencias puede erosionar la confianza de inversores y fondos de capital riesgo.
Estrategias de optimización fiscal
Una vez detectados los riesgos, la empresa debe aplicar palancas de optimización fiscal que reduzcan la salida de caja en octubre. No se trata de eludir obligaciones, sino de pagar lo justo en el momento adecuado, aprovechando todas las herramientas legales disponibles.
Planificación de pagos fraccionados
- Evaluar con simulaciones cuál es la modalidad más favorable: cálculo sobre cuota del ejercicio anterior o sobre base imponible actual.
- Cambiar de modalidad puede suponer un ahorro de liquidez significativo, pero requiere previsión y consistencia contable.
- Uso de bases imponibles negativas (BINs)
- Revisar en detalle si la empresa tiene BINs pendientes de ejercicios anteriores que puedan aplicarse.
- En startups, es común acumular pérdidas en los primeros años: aprovechar estas bases es clave para reducir el impacto en pagos fraccionados.
- Deducciones y bonificaciones fiscales
- I+D+i, innovación tecnológica, producciones audiovisuales, formación o contratación de determinados colectivos.
- Muchas veces no se reclaman por falta de tiempo, coordinación o asesoramiento especializado.
- Revisión anticipada del calendario fiscal
- Preparar con semanas de antelación todos los modelos evita errores de última hora.
- Un comité fiscal interno entre el área contable, el financiero y la dirección permite anticipar contingencias y priorizar decisiones.
- Auditoría fiscal preventiva
- Antes de presentar, conviene realizar una revisión crítica de la documentación y los criterios aplicados.
- Esta práctica reduce riesgos de inspección y fortalece la posición de la empresa frente a Hacienda.
Gestión de tesorería en octubre
La fiscalidad no puede analizarse de forma aislada: está íntimamente ligada a la tesorería y la planificación financiera. Una empresa que solo piensa en el impuesto pierde visión estratégica; en cambio, quien integra fiscalidad y liquidez logra mantener estabilidad en un mes crítico.
La clave no está solo en cuánto se paga, sino en cómo se gestiona la liquidez antes, durante y después del desembolso.
Cash Flow Forecast específico
- Escenarios de stress test: ¿Qué pasa si los clientes se retrasan en el cobro en septiembre?
- Impacto en el circulante: comparar con niveles históricos y detectar desfases.
- Política de cobros y pagos
- Negociar adelantos con clientes estratégicos o aplicar descuentos por pronto pago.
- Extender plazos con proveedores clave para suavizar el flujo de caja.
- Gestión del capital circulante
- Optimizar el nivel de inventarios.
- Monitorizar saldos de clientes morosos para no sumar más presión a octubre.
- Reporting a dirección y accionistas
- Octubre exige explicar internamente la necesidad de caja adicional.
- Un reporte transparente anticipa preguntas de socios e inversores y muestra control financiero.
Cómo financiar los impuestos de octubre
Incluso con una gestión impecable, muchas empresas necesitan financiación puntual para cubrir el pico fiscal de octubre. La clave está en elegir el instrumento correcto y, sobre todo, en hacerlo de la mano de un socio estratégico que entienda tanto de fiscalidad como de inversión.
Opción 1: Financiación bancaria tradicional
- Pros: mecanismos conocidos (pólizas de crédito, préstamos puente, confirming).
- Contras: consumo de líneas que podrían destinarse a otros fines; dependencia del scoring bancario; tiempo de aprobación que puede no ajustarse a la urgencia de octubre.
Opción 2: Financiación alternativa
- Venture Debt y financiación de socios estratégicos:
- Proporcionan liquidez sin comprometer la operativa ni posponer inversiones clave.
- Flexibilidad mayor que la banca tradicional, especialmente para startups y scaleups que aún no cumplen los criterios bancarios estándar.
El valor de un Smart CFO de Van-C
En un entorno donde los calendarios fiscales generan picos de tensión y la financiación no siempre fluye con agilidad, muchas compañías descubren que lo que realmente falta no es liquidez, sino dirección financiera estratégica.
Aquí es donde cobra sentido la figura de un Smart CFO de la mano de Van-C.
A diferencia de un servicio contable tradicional o de una consultoría puntual, un CFO externo actúa como socio estratégico integrado en la toma de decisiones.
No se limita a ejecutar la presentación de impuestos, sino que diseña y lidera un plan integral de tesorería, fiscalidad y financiación, alineado con la estrategia corporativa y con la confianza de inversores y stakeholders.
Los beneficios clave son:
- Visión estratégica global
- Nuestro Smart CFO no mira sólo el trimestre, sino el impacto financiero en los próximos 12-24 meses. Un Executive CFO de Van- C estructura una estrategia de tesorería que equilibre pagos fiscales, circulante e inversión.
- Integra la fiscalidad en la hoja de ruta de la empresa: inversión, crecimiento, internacionalización y relación con inversores, anticipando futuros picos de tesorería (enero, julio, octubre).
- Optimización de la liquidez
- Identifica los puntos de fuga de tesorería y anticipa los picos de octubre, enero y julio.
- Diseña un cash flow forecast avanzado, con escenarios de estrés y medidas de contingencia.
- Acceso a financiación alternativa
- Negocia con terceros: bancos, fondos de venture debt o socios estratégicos para cubrir necesidades puntuales de liquidez.
- Aporta credibilidad ante inversores: un plan financiero respaldado por un CFO profesional es mejor recibido en rondas de financiación.
- Reducción de riesgos fiscales y reputacionales
- Coordina las obligaciones fiscales para minimizar errores, sanciones y recargos.
- Mejora la imagen de la empresa frente a auditores, bancos y fondos de inversión.
- Flexibilidad y coste eficiente
- Ofrece a startups y scaleups el expertise de un CFO sénior sin tener que incorporar un perfil de alto coste fijo en plantilla.
- En grandes corporaciones, actúa como refuerzo especializado en periodos críticos o proyectos estratégicos.
- Socio de confianza
- Un CFO externo de Van-C no solo se centra en los números: acompaña al CEO y al equipo directivo en la toma de decisiones clave.
Este acompañamiento ejecutivo permite disponer de un socio que entiende tanto de fiscalidad como de venture capital, algo que pocas empresas tienen en su plantilla interna. - Aporta una visión independiente, técnica y orientada a resultados.
- Un CFO externo de Van-C no solo se centra en los números: acompaña al CEO y al equipo directivo en la toma de decisiones clave.
En definitiva, un Smart CFO de Van-C convierte octubre en una oportunidad: no se trata de pagar impuestos a cualquier precio, sino de hacerlo de forma inteligente, sin frenar la inversión ni la innovación. Con Van-C, la empresa gana un aliado estratégico que combina experiencia financiera, visión de venture capital y capacidad de ejecución, asegurando que cada obligación fiscal se gestione con rigor y, a la vez, sirva para reforzar la confianza en el futuro de la compañía.
Convertir octubre en una oportunidad
Octubre no tiene por qué ser un “mes negro” para las finanzas corporativas. Con planificación fiscal, gestión rigurosa de la tesorería y el apoyo de un socio estratégico, la empresa puede cumplir con Hacienda y, al mismo tiempo, reforzar su disciplina financiera.
Un Smart CFO de Van-C actúa como aliado en venture capital: anticipamos riesgos, diseñamos soluciones de liquidez y aseguramos que la fiscalidad no frene tu crecimiento.
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